13/11/05

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Cocino los pesares del alma, entre mantequilla, cuchillos y pasion, me olvido cocinando, la mejor droga, las penas se evaporan, y el cansancio ya no importa, estas cocinando, una vez con mi chaqueta, blanca y liviana, al fin en la cocina!!, comienza el juego de nuevo, cada dia una aventura, no hay dia que aburra, como una partida de ajedrez...cocino , aprovecho de cocinar antes que se termine mi turno, y me vea enterrado entre papeles, numeros, y problemas de chef.

Comentarios

Bien...,no me malconfundàis. El saber no ocupa lugar. Por lo tanto, obvio, aprender, estudiar, experimentar. Es obvio. A lo mejor, luego, más adelante, hablamos de otra cosa. ¡Uf!. Recién he regalado mi chaquetilla de cocina, a un amigo, un pintor. Iros a google y preguntar por Guillermo Muñoz Vera, un chileno, veréis cual es mi rollo de la cocina, podéis preguntar por mí. El resultado viene a ser paralelo, creyentes en lo que hacemos, oficio tenemos, hablo en la personal, lo tengo, no hay miedo ni sorpresas que me despisten demasiado. No critico, en el peor sentido de la palabra. Os habèis preguntado en las raciones de los militares?, en la de los astronautas?. Interesante la investigación, luego,a colofón, os hablo de los gelificantes retenedores de humedad que se utilizan en los maceteros, en los jardines. Nos vamos a divertir un rato, os parece?. Saludos. XZ

Anotado por: xz | 15/11/05

Que lindo el poema! yo tambien los escribo..., pero nada relacionado a la cocina. Los mios mas que nada son de mal de amores, desamores y lejanias aparentes del cuerpo...mas no del alma. Abrazos!

Anotado por: melissa | 29/11/05

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