27/10/07
Quemar, cortarse, vivir y equivocarse…
Aprender a cocinar es un constante aprendizaje, pero el aprendizaje mas duro es la vida del cocinero…
Como vivir con un vicio, algo superior, que muchas veces bloquea nuestras mentes, entre menús, nuevos platos, y manejar el pequeño país independiente que puede ser una cocina.
Hoy cometí dos errores
Me equivoque!
Hoy en la cocina, me puse a ayudar en los cocineros en la hora del servicio. En ese azar mentiroso, me puse a cocinar con el cocinero de pescados. Sin saber muy bien la carta, simplemente me puse a cocinar, con una confianza traicionera, puse un salmón en la plancha, puse los otros componentes en el plato, mire el salmón, y con la misma seguridad con la que camino, lo saque de la plancha para ponerlo en el plato. En el instante que toque el salmón, para llevarlo al plato con la suavidad de la danza de la cocina, me di cuenta que el salmón no estaba aún listo para ser perfecto, es decir, no estaba suficientemente cocinado… Por lo que me detuve, y con una autocrítica mas grande que oposición política, volví a aprender lo que creí ya haber aprendido.
Hoy también me equivoque como hombre de oficio cocinero. Cuando crees saber algo, te equivocas, aunque lo sepas, la seguridad y la confianza casi pedante que crece como de generación espontánea, sin voluntad y con un aire a naturaleza humana lleva a sacar el salmón antes de tiempo…
Saludos
besos y abrazos
Roberto
Parece que el cocinero y el poeta llegaron de nyc...
18:33 Anotado en Diario de un cocinero. | Permalink | Comentarios (9) | Email esto